El café no solo es degustarlo, es algo más. Cierro los ojos y me vienen recuerdos de años atrás, cuando junto a ti, abuelo; sentada en la mesa redonda de la cocina, compartíamos nuestro café de las tardes.

Una calma nos rodeaba en esos momentos, mientras nos centrábamos en sorber despacio el café recién hecho. De fondo se oía la televisión, transmitiendo el partido de fútbol. Mientras el piar de los diversos y diferentes pájaros que tenía mi abuelo se podían oír como una música celestial desde la galería que daba acceso a la cocina.

Amaba a los pájaros y los cuidaba y alimentaba siguiendo su rutina de siempre. Sus manos eras fuertes y grandes pero al sostener en ellas a uno de ellos lo hacía con esa delicadeza que siempre me había transmitido.

El aroma de café seguía intacto. Esos momentos eran los mejores. Sobraban las palabras y si hablábamos, me contaba sus anécdotas o aventuras en la guerra. Lo consideraba un héroe, un ejemplo a seguir de valentía y coraje.

Los mejores momentos, los de la tarde. El aroma a café intacto. Junto a la mejor compañía.

Ahora, en la mesa redonda una taza de café reposa vacía, a la espera de ser llenada…No se oye nada de fondo, ni los partidos de fútbol ni el piar de los pájaros. No te encuentro sentado en tu silla. La casa vacía está, solo tu aroma a café permanece, como símbolo de nuestras tardes juntos. Tu recuerdo sigue en mi.

 

 

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.

5 comentarios en «El aroma a café, by Neus Sintes.»