El mago Damián hizo su espectacular aparición en el show de todas las noches que hacía junto a sus damiselas, sus dos amantes. Vanessa y Verónica eran una esbeltas y preciosas mujeres que siempre habían pertenecido al mundo del espectáculo. Cuando Damián las conoció, no dudo en contratarlas para que junto a el hicieran ganancias en cada show de magia que el protagonizaba. Verónica y Vanessa no dudaron en actuar junto a el. Era un mago ejemplar a parte de atractivo y joven. Y un As en la cama, como en el juego.

Formaban un trío perfecto tanto fuera como dentro del escenario. Ellas alimentaban su ego, como su apetito sexual. Pero con el tiempo Damián solo tenía ojos para una de ellas. Aunque siguió actuando con las dos, Vanessa sabía que solo tenía ojos para su hermana Verónica. Bastaba cómo la miraba para saber cuánto la deseaba.

En medio de la actuación Damián creyó oír un ruido y disparó con el dardo de su función. Se hizo la oscuridad y entonces la risa maléfica de Vanessa, rompió el silencio. El dardo había dado a Verónica. La función terminó. El publico creyó que era fruto del a función y aplaudió, mientras las cortinas se cerraban. El mago Damián corrió a socorrer a Verónica a su dulce Verónica. Maldijo a Vanessa, en el caso de que Verónica falleciera. En caso contrario, solo trabajaría con ella. Vanessa fue despedida y Verónica se recuperó.

Ahora Damián y Verónica se convirtieron en el Dúo de una función mucho mas potente y con muchos mas espectadores. Mientras Vanessa vagaba por las calles en busca de trabajo, después de intentar matar a su hermana gemela.