«El escarabajo fue un amuleto de vida y poder, con forma de escarabajo pelotero, que representaba al Sol naciente, y era símbolo de la resurrección en la mitología egipcia» — Hemos descubierto, tras un exhaustivo estudio que puede encontrarse en nuestros bosques —anunció el reportero que daba la noticia por la televisión.

La noticia se expandió por todo los medios de comunicación. Al día siguiente de ser emitida por la televisión, todos los periódicos en la portada era lo primera que se podía leer. Todo el mundo no dudó en internarse en el bosque. En busca del escarabajo dorado. Todos lo que querían encontrar. Hombres y mujeres con sus hijos fueron en su búsqueda. Aunque casi siempre todos llegaban decepcionados a sus hogares, cansados y sin haber encontrado lo que estaban buscando.

Volvieron en su búsqueda una semana más tarde, mentalizados que era como encontrar una búsqueda en un pajar. Aún así lo intentaron de nuevo. Cegados por encontrarlo, los padres de Daiana se alejaron un poco más de la cuenta, dejando a solas a la niña que estaba mirando las flores de diversos colores. Al volverse se percató que su madre se encontraba algo lejos para ella seguirla, así que obedeció a su madre, que antes le había advertido que o se moviera del lugar.

Daiana siguió contando los pétalos de las flores cuando sus ojos se toparon con las de un pétalo demasiado duro. Para su asombro, no era un pétalo, sino el escarabajo dorado que todo el mundo estaba buscando sin cesar. El escarabajo al ver la inocencia reflejada en los ojos de la niña supo que podía confiar en ella y a su lado se refugió.

—No temas, yo te protegeré. —le prometió al escarabajo

Entre la niña y el escarabajo surgió una pequeña amistad que la llevo siempre a que los adultos no lo encontraran. Ella lo protegería hasta que dejaran de merodear por el bosque en su búsqueda.

«El mito del escarabajo dorado» —Parece ser que en la actualidad se ha extinguido como otros muchos insectos. La ilusión y la esperanza de que pudiera existir era esperanzadora, aunque no ha sido posible. —respondió el reportero.

«La única que sabía de su existencia era Daiana»