Traspasé el umbral de la puerta de los sueños, llegando a un mundo donde mi cuerpo quedó congelado, mientras mi mente viajó en él. Todo sabía a miel y néctar azucarado. Todas mis pesadillas quedaron atrás; congeladas. Estaba solo en el universo del que tanto había soñado y del que nunca alcanzaba llegar. Ahora estoy aquí. Lo conseguí. El cómo no tengo respuesta para ello.

He podido traspasarlo y aunque mi cuerpo congelado esté, mi mente no regresará. No regresaré para volver a vivir en el infierno. Quiero quedarme aquí. En este universo. Poder volar, sin necesidad de tener alas, ser libre y gritar sin ser silenciado. Mi mundo anterior hace tiempo quedó atrás. Mi mente ha viajado a mil y un lugar de distintos colores y sabores. No sé cuánto tiempo llevo en este estado. Pero de una cosa estoy completamente seguro y es que no regresaré.
Creí cansarme de este mundo, o que me llegaría a asustar de permanecer en este estado. Cuando en realidad, he encontrado la felicidad que tanto anhelaba.

No me hace falta cerrar los ojos. En este mundo puedo verlo y ansiar todo aquello que me transmite felicidad. Si estoy feliz ¿para qué regresar.? Nunca sabrás donde reside la felicidad de uno mismo, sino vas a buscarla o ella te encuentra a ti. Cierto que congelé mi cuerpo, pero liberé mi mente de todo aquellas cosas que siempre me atrajeron y ahora que encontré el camino, no regresaré jamás. Vivo en el mundo de los sueños y en él soy feliz.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.

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