La «semilla de la vida» es una símbolo de gran importancia espiritual y religioso. Se puede encontrar en muchos lugares alrededor del mundo y fue utilizado por varias civilizaciones antiguas. Las religiones antiguas utilizaron una forma con siete círculos para crear lo que ellos llamaron la «semilla de la vida.

 la flor de la vida es un objeto de misterio que bien puede desbloquear los secretos del universo, ya que creen que contiene un registro de información sobre todos los seres vivos.

Por lo tanto, la flor de la vida es sin duda uno de los más poderosos símbolos antiguos de todos los que se encuentran en todo el mundo. El número 7 es un número místico del Universo, uno de los números más sagrados y juega un papel importante en la geometría sagrada.

Se forma a partir de siete círculos siendo colocados con simetría séxtuple, formando un patrón de círculos y lentes. Su creación es simple, pero los significados ocultos dentro de ella son complejos.

Muchos arqueólogos se pasaron toda su vida intentando averiguar que poderes ocultos se ocultaban en la llamada semilla de la vida. Tras muchas expediciones y muchos años de búsqueda, nunca hallaron pista alguna.

El padre de Tamara fue uno más del grupo de arqueólogos que fueron en su búsqueda y que por desgracia no regresaron con vida. Siendo apenas una niña, a sus siete años le dieron la mala noticia, junto a su madre, de que no volverían a ver a su padre con vida. Siete años tenía, siete era el número del que tanto había oído hablar. El número místico del universo, el número sagrado.

Cuando fue mayor, quiso investigar por su cuenta, llevando la curiosidad en las venas del por qué de la muerte de su padre y de las coincidencias de la vida misma, cuando todo había sucedido a sus siete años. Estudiaba por su cuenta, acerca de la semilla de la vida, del número siete, hasta que comprendió, que por mucho que investigara lo único que hallaría después de la vida, sería la muerte. Tal vez pensó, ése era el misterio oculto que había detrás de todo. El caminar por la vida, hasta que el camino llegaba a su fin.