Cerré los ojos y di rienda a mi imaginación, mientras imaginaba que cabalgaba veloz sobre la llanura, encima de mi yegua salvaje. Percibí la brisa acariciando mi piel, con su suave tacto, meciendo mis cabellos hacia a un lado de mi rostro…Sentía la llamada, la llamada de la libertad. Aspirando el aire puro en mis pulmones. Cada bocanada de aire me llenaba el alma

El coche frenó bruscamente, me hizo regresar  a la realidad. A una realidad de la que no me sentía completa. Sin mediar palabras, baje del coche, en silencio y sin mirar atrás, avance hacia el lugar llamado libertad. Fui alejándome del vehículo, a pesar de oír el eco de una voz llamándome para que regresara. No lo hice.

Esta vez seguí mis instintos, dejé dar rienda suelta a mi libertad. El camino que iba a emprender iba a ser difícil pero no imposible. Mis pasos se hicieron más rápidos a medida que avanzaba, deseando dar rienda suelta a mi vida.

 

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.

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