Al profesor Stuart se le concedió el premio a la honorabilidad por su capacidad de enseñar y dedicarse a su profesión, en la Universidad de California. A raíz de entonces su popularidad y su fama abundaba por los pasillos, en las aulas se le consideraba una persona brillante y muchos deseaban ser como el.

Con el paso del tiempo, su honor empezó a decaer. El honor del que tanto se hablaba y del que muchos estudiantes querían que fuera su mentor, decayó. Stuart guardaba un secreto que iba en contra de cualquier regla, ley o norma que implicaba la expulsión absoluta si llegaba a salir a la luz.

Había una alumna en su clase, por la que se sentía atraído. Al empezar ella a coquetear con Stuart, el se dejó llevar, sin pensar en las consecuencias. A sabiendas de que ponía en peligro su carrera y el respecto que se había ganado entre el comité y el alumnado de dicha Universidad.

Mezclar el trabajo con el placer no es buena señal. Un día, ella se enojó con Stuart por haberla suspendido en una examen. Entonces, la rabia la dominó y presentó una carta al comité acerca de su relación.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.

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