Ser popular no es tan bonito como lo pintan. ¡Cuántas veces no habré oído la misma expresión!. Desde mi punto de vista, no me gusta la popularidad. Soy más, la observadora de todo lo que ocurre, sobre todo a quien es el popular en ese momento. Preguntándome cómo o cual será su reacción cuando éste deje de serlo.

Ser el centro de atención, no es algo que me atraiga. Me gusta pasar desapercibida o simplemente ser conocida por lo que soy y no por lo que otros deseen que sea. Ser un icono entre la multitud, a que todos admiren, como un objeto o reliquia. Esta comprobado que la popularidad, no trae a la felicidad.

Esta es la historia de Claris; era la popular, en ese momento del colegio, mientras que Nati, lo había sido en su día y ahora estaba derrumbada. Casi todo el mundo la había olvidado, invisible a los ojos de quien ahora, Claris era el centro de atención.

Claris, destacaba sobre todas las demás chicas, por su indumentaria. Siempre enseñando los muslos con su minifalda y el orgullo de tener un exuberante pecho, que hacía lucir con prendas ajustadas. Sus dos mejores amigas, si es que deberíamos llamarlas de esta forma, siempre a su lado, como marionetas, se hallaban, cada una en un lado, dejando en medio a Claris. Para que ésta destacara sobre los demás.

Nati, el momento que siempre había esperado. El momento en que ambas amigas de Claris se encontraban a solas, sin su anfitriona.

-¡Pero mira quien es! – la invisible – dijeron al unísono

-Y prefiero ser invisible que no volver un icono, como lo es ahora Claris.

-¿A que te refieres? – preguntó una de ellas

-No sois amigas de Claris. Si estáis con ella es porque os escogió para que le dediquéis todo su tiempo. Sois sus criadas, no sus amigas. Si eso es lo que queréis seguir siendo, allá vosotras. Yo os he advertido.

-¿Cómo lo sabes? – preguntó la otra

-Fácil. Es lo que hacen todas las iconos que son famosas. Yo lo hice y la anterior a mi también y ahora Claris, os está utilizando a vosotras dos. Os he avisado. Haced lo que queráis. Pero no olvidéis que cuando suceda, yo no os lo advertí.

Prefiero mil veces ser una persona invisible a ser popular. Lo digo con el corazón. Y porqué lo he vivido y sé lo que es.

Con el tiempo, Claris fue dando órdenes a sus amigas y confidentes. Atraída por la posesión de tenerlo todo bajo sus pies y sus amigas, ayudándole siempre que lo necesitase. Claris, nunca hacía el trabajo sucio, nunca se ensució las manos. Hasta que un día, las amigas de Claris se acordaron de Nati. En sus ojos se les veía cómo recordaban el día en que Nati les avisó.

Al día siguiente, Claris no encontró nada de lo que les pidió a sus supuestas amigas. Nati volvió a se visible por algunos, y Claris quedó hundida en la oscuridad de la soledad y sin tener ni saber nada de como apañarse. Acostumbrada a una popularidad que ahora el tiempo le estaba negando.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.