Teresa regresaba a casa bajo un manto de lágrimas que cubrían su rostro. Éstas, ocultas bajo su paraguas, debido a la intensa lluvia que no cesaba de caer. La carta que reposaba en su pecho, era la de su hijo mayor.

Éste se había alistado en el ejército hacía unos años, para convertirse en un hombre de provecho y sacar de apuros a su familia. Desde que su padre los abandonará, siendo el muy niño. Siempre había mantenido a flote desde entonces a su madre; su única familia.

Se convirtió en el hombre de la casa, el cabeza de familia, gracias a las enseñanzas de su madre, quien le había dado la vida. Ahora, el destino le había jugado una mala pasada. Teresa, no volvería a ver nunca más a su querido hijo. El destino se le había arrebatado, falleciendo en combate.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.