El desván es un lugar de la casa que se puede esconder de casi todo. Hasta lo que crees que nunca encontraran. Al menos pensaba de esa forma la madre de Katrina. Pero Katrina era una niña muy observadora y curiosa. Cierto día, cuando todos dormían, ella se levantó para ir al aseo, cuando oyó pasos en el piso de abajo. Se quitó las zapatillas de ir por casa e intentando ser lo más sigilosa posible, accedió al piso inferior.

Escondida detrás de los muebles de la cocina, pudo ver con sus ojos color esmeralda como su madre bajaba por las escaleras que daban acceso al desván con un paquete de cartas en las manos. Deseaba bajar, pero sabía que si lo hacía, su madre la descubriría. También podía volver a su habitación, pero era arriesgado. Tenía que esperar a que su madre volviera a subir primero y regresara a su dormitorio. Solo de esta forma, Katrina podría bajar al desván, intrigada por lo que escondía tan celosamente.

Sabía que estaba contradiciendo las reglas de la casa, pero, ¿por qué guardaba tan secretamente en el desván, aquellos documentos?. Desde que había sido pequeña, nunca había habido secretos entre ellos, sus padres y su hermano mayor. Fue lo primero que le enseñaron y a tener la confianza y el respeto a sus padres, como era debido. La espera había finalizado y Katrina pudo bajar, escaleras abajo, sigilosamente, atraída por la curiosidad.

Pocas veces había bajado al desván, si lo había hecho era para jugar el escondite con su hermano. Ahora, bajaba por otros motivos. Sus ojos se agrandaron cada vez más al ver un cofre medio abierto. Su madre olvidadiza, había olvidado poner el cerrojo. Katrina se encontró que sus manos abrían con sumo cuidado el cofre, cuyo contenido, se encontraban un montón de cartas.

Mientras observaba las cartas. Sus ojos releían cada línea de cada una de ellas, con nerviosismo y mil preguntas en su cabeza. Katrina, pudo comprender en ellas que era adoptada. Su madre biológica había mantenido correspondencia con su madre adoptiva, durante todos estos años, a escondidas.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.