Susurros en una tarde, donde la niebla forma parte del paisaje. Una niebla espesa, en la que el paisaje de las montañas que hay alrededor, ha desaparecido. Ando despacio, con mi gabardina negra, con la cabeza gacha, hundido en mis pensamientos.

Oigo de nuevo susurros. Me paro en seco y al levantar te veo. A ti, a quien llaman cuervo. Pequeño, de ojos diminutos y brillantes que me miran fijamente, sin pestañear. Permaneces quieto, aunque sé que tus instintos permanecen siempre alerta. De tez oscura, eres brillante, aún con esta niebla que parece que quiera consumirme, no solo a mi, sino a este mundo.

Quieres decirme algo, lo veo en tus diminutos y brillantes ojos. El qué, es lo que todavía desconozco, pero no dudo que pronto lo sabré.

Vuelvo a oír de nuevo susurros, cánticos que intento percibir, tras la niebla que parece perseguirme a todos lados. Si sabes algo, señor cuervo, hazme una señal con tus alas. Puede que seas significado de mala suerte, pero a pesar de eso, quiero saber lo que me está deparando el destino si cruzo la niebla. Deseo estar preparado, a estas alturas, para lo que sea. ¿Qué destino es el que me espera?, me pregunto.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.