Desde muy joven, Joana relación con un hombre, el cual la llevó por el camino, donde lo material era la base del matrimonio. El dinero por encima del amor. Sus sentimientos se vieron ahogados bajo un manantial de lágrimas.
Se expuso a los permanentes dramas de la vida y a correr el riesgo de acostumbrarse a vivir dentro de situaciones desagradables y complicadas. En unos infiernos en los que entró por momentos y no  supo cómo salir. El mundo superficial era muy seductor y la arrastró con fuerza, con una voz personal que le llenó de miedos e inseguridades.
Han pasado varios años, desde que decidió emprender un duro y largo viaje, para limpiar su alma.
Fue a raíz de una crisis personal que encontró la oportunidad de reencontrarse con su interior y, según cuenta, necesitó de mucho coraje.
Ese coraje le llevó a una comprensión distinta de lo que es la vida, el entorno y le ofreció la certeza de que iniciaba un compromiso consciente con su esencia, uno que duraría toda la vida”.
Mientras el ego tiene sed de materia, el Ser tiene sed de luz. Joana, aprendió a controlar la mente y aunque fue una tarea bastante compleja, pero sanadora. Cuando consiguió conectarse con esa parte esencial, experimentó una aceptación y un fluir cotidiano que le hizo poder vivir realmente en libertad y alegría.
Nueve años han transcurrido desde que vive dentro de un paraíso. El suyo propio. Aquel que todos los seres humanos llevan dentro, pero no siempre alcanzan la habilidad de sentirlo.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.