Tras unos barrotes, atado a unas cadenas me encuentro. En la oscuridad de esta celda, ansiando la libertad. Soñando en poder ver el sol algún día. Sueños lejanos, que se funden en mi memoria para poder sobrellevar este infierno. Mis ojos a la oscuridad se han acostumbrado.

No recuerdo cuánto tiempo hace que encerrado estoy. Al principio de mi encierro empecé a contar los días, las semanas y los meses hasta perder la cuenta de los años. La ira acompañada de la rabia me consumen, pensando que me encuentro aquí, encerrado, por un delito que no cometí.

Malditas cadenas, que me impiden ser libre. Encerrado, dentro de estas cuatro paredes que me rodean, maloliente y oscura. Con la única luz, que en ocasiones se filtra por la rendija de una diminuta grieta.

Las horas pasan lentas, sin apenas movimiento que el de los guardias haciendo sus respectivos turnos. La rutina forma parte de mi estancia en esta prisión. Una estancia que se alarga con los años que pasan. El tiempo es mi enemigo. Mi ira a salido de mi interior y tras pelearme con otros presos me han separado a una celda, solitaria y oscura. La soledad, mi única compañía.

¿Qué será de mi?. Me veo envejeciendo año tras año, hasta que mi corazón decida dejar de latir. No veo salida alguna. Solo oscuridad.

Por suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.