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El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

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Con el tiempo voy desapareciendo, by Neus Sintes

Porsuenminoe

Nov 13, 2020

Aquí estoy, de nuevo; tu amigo invisible. No es una visita cualquiera, más bien una despedida.

Desde que eras un niño de apenas cinco años he permanecido a tu lado, siendo compañero de juegos, de risas y momentos compartidos. Te he visto crecer, creciendo contigo, jugando contigo. Nunca has estado solo. Hemos sido como hermanos. Muchas eran las veces, en las que conversábamos en la habitación, compartiendo nuestros juegos y hablando de nuestras confidencias.

Eras el único que me podía ver y escuchar. Llegué a formar parte en tu vida, porque así tú lo decidiste. Agradecí siempre que me aceptaras en tu vida. Recuerdo aún la primera vez que me llamaste y a raíz de ese momento forme parte en tu vida.

Muchas eran las veces, por no decir siempre que tus padres empezaron a preocuparse por verte a hablar solo, cuando en realidad, hablabas conmigo. Pero claro, ellos no podían comprender. Empezaron a sopesar ideas de que tal vez necesitabas a un nuevo hermanito, por el mero hecho de ser hijo único. Terminando por deducir que tenías mucha imaginación. Eran adultos.

Los primero años que pasé contigo fueron los mejores, los de la niñez. Que grandes recuerdos. Hasta que te volviste un adolescente y ya eran las pocas veces en las que me llamabas para jugar. Te veía estudiar, en silencio. Cuando levantabas los ojos del libro, me veías y para ese entonces yo no comprendía el por qué no querías jugar a los juegos de años atrás, que tanto te gustaban.

Dejaste de hablar de tus sentimientos, compartiéndolos con tus colegas de estudio y de fiestas. Te veía marchar y llegar de noche los fine de semana. Cuando te hablaba, me contestabas, de soslayo y brevemente, como si no tuvieras cosas con las que compartir conmigo. Aunque fueran breves tus contestaciones, me aliviaban; significaba que no me habías olvidado del todo.

Aunque ese temor pronto hizo mella en mí. Temía que me olvidaras. Porque cuando eso sucede, solo puede significar una cosa. Dejas de ser un niño, para convertirte en adulto. Yo lo sabía, sabia que era lo que estaba pasando, aunque me lo negara a mí mismo. Deseaba que fueras el niño de siempre, el de la época de nuestra niñez.

Pero para qué engañarme. Tú, mi querido hermano; estabas creciendo. El tiempo lo decía, aunque yo no quisiera aceptarlo. Habías abandonado la niñez para convertirte en el adulto que dentro de unos años serías.

Sé que estas palabras se las llevará el viento, pero me iré sabiendo que al menos, tu fuiste un hermano para mi. He podido entrar en tus sueños, para despedirme. Con el fin de que me veas por última vez. El que fue tu amigo invisible, está desapareciendo. Me estoy evaporando. Mi forma de niño, al igual que tu forma que cobras de adulto, hace que me extinga y sea invisible para tus ojos.

Siempre recordaré los buenos momentos que pasamos juntos.

 

suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.