Tras la muerte de su padre, Melody decidió alejarse de de Nueva Orleans para irse a vivir a un barrio más tranquilo. Demasiados recuerdos invadían su mente.

Melody llevaba en su vientre a Maya cuando en el cementerio de St. Louis toda la familia “Lemoine” lloraba su pérdida. Melody recuerda como si fuera ayer, cómo el cielo se nubló y en él, unas pequeñas gotas de lluvia empezaron a caer debilmente, hasta convertirse en un gran diluvio.

No solo la familia “Lemoine” lloraba su muerte. Maya, desde el vientre de su madre empezó a desarrollar los genes de su abuelo.