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El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

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Muñeca de porcelana, by Neus Sintes

Porsuenminoe

Jun 7, 2020

Siempre que voy a casa de mi abuela, voy a jugar junto con mis primos a la habitación del fondo. Donde pasamos ratos divertidos jugando y contando chistes. Yo y mi padre somos los últimos en marchar. Entonces me giro y te veo de nuevo, sentada, mirándome sin pestañear. Muñeca de porcelana eres. Pero tan real como cualquiera niña.

Quedé absorto en tus grandes ojos azules que me miraban sin pestañear. Me impresionaban.

-Pareces tan real como la vida misma. Con esa carita angelical, de pálida piel y labios pintados de rojo. De tu rostro infantil caen unos largos rizos dorados y juguetones. Vestida con tus calcetines largos y zapatitos negros de charol a juego con tu vestido negro. De tu hermoso cuello un collar de perlas resalta tu vestimenta. Tus labios parecen hablar.

Me miras como de tus labios surgieran palabras que desearas o deseara que me dijeras….. – Tengo que evitar mirarme de nuevo, pero siento una atracción, inexplicable. No sabría decir el por qué. Pero es como si estuvieras viva.

-Mi estimado primo, siempre he estado viva bajo este silencio que reina en esta casa. – una voz angelical de niña-mujer empezó surgiendo de los labios rojos de la muñeca de porcelana.

-¡Me estoy volviendo loco! – grité

-Shisst! – Podría oírte la abuela… – Por vez primera me digno ante ti a hablar. Y a ver la realidad, resolver las dudas que hay en tu mente.

Me acerqué a la muñeca para comprobar si era cierto lo que estaba viendo, si no era fruto de imaginación. Ella sola se incorporó y del sofá se incorporó y se pusó a andar meneando las caderas como de una mujercita se tratara.

-Eduardo, tienes que prometer que esto tiene que quedar entre nosotros. – y con su delicada mano me hizo sentar en el sofá.

-Asentí.

-Mi nombre es Elisabeth, proveniente de una familia de nombre muy respetado. Me crié bajo el techo de alta cuna. De la Era XXI antes de Cristo. Ya sabras que en la Era Cristiana es cuando empezaron a surgir casas de muñecas. Pues bien, en la época en que nací muchas guerras había que se enfrentaban entre sí. Mi familia y yo al vivir en un palacio vivíamos bajo la protección de unos techos altos y abovedados a los que no tener miedo, mientras a las afueras se producían muertes y desdichas. Éramos afortunados, o eso creíamos.

Se alisó los pliegues del vestido y se sentó a mi lado – Prosiguiendo.

-La mala suerte se cruzó en nuestro camino una noche sombría. Solo recuerdo la oscuridad y un silencio sepulcral. Yo estaba dormida en mi cama de telas blancas colgando del techo y el recuerdo de un beso en el cuello. No uno cualquiera. Creía que era mi padre o mi madre pero al abrir los ojos no me dio ni siquiera el tiempo a gritar al ver unos colmillos clavándose en mi cuello. Convirtiendo en una vampiro niña.

No temas, no te haré daño alguno. Me has profesado mucha ternura y mucho amor durante todos estos años hasta que llegué a esta casa; la de tu abuela… – Pero déjame continuar; me estoy desviando.

A raíz de convertirme, en una de las primera niña vampiro, tuve que aprender muchas cosas de las que por supuesto desconocía. Desde que a partir de entonces mi alimento era y debía ser la sangre. No recuerdo cuantos años tengo, soy muy vieja en edad inmortal y demasiado niña cuando me convirtieron.

Cuando surgieron las primeras muñecas de porcelana mi piel se había vuelto más blanca de lo que realmente era antes, pasando por una muñeca de porcelana. Por las noches iba de caza e experimenté muchas experiencias hasta llegar un momento en que deseé descansar de tanta actividad y únicamente cazar por las noches. Fui a parar a una tienda donde el vendedor era un hombre me vendió a una señora – tu abuela –

Me he hecho pasar por una muñeca de porcelana gracias a mi piel tan blanca y únicamente por las noches salgo por la ventana y voy a cazar alguna presa para poder alimentarme. Gracias a tu abuela, que me ha mantenido en un lugar oscuro, junto a los demás juguetes, me podido proteger del sol. – ¿Ves esa ventana? – Por allí me escapo de noche cuando la sed de sangre me invade – luego regreso a mi sitio. Como si nada hubiera pasado.

-Eduardo, te he confío este secreto únicamente a ti. Espero que sepas guardarlo.

-Tu secreto está a salvo, Elisabeth.

-¡Nos hemos de ir! – le llamó su padre

-Volveré a verte la próxima semana. Por cierto, Elisabeth, ten cuidado cuando vayas a cazar por las noches, ¿de acuerdo?.

-Lo tendré – le dijo dándole un cálido beso – notando su tacto frío y duro como el hielo.

-Regresaré pronto – le afirmó

-Lo sé. Aquí te esperaré.

 

suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.