• Mié. Nov 25th, 2020

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

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El sobre, by Neus Sintes

Porsuenminoe

Mar 26, 2020

Juan sostenía con firmeza aquel sobre, pensando de quién podría ser. Tuvo una corazonada, pero dejó primero que la realidad fuera la que le sorprendiera. Empezó a leer, cuyo contenido le dejó helado.

Juan era un hombre serio u al menos de esta forma le conocían en el trabajo. Vivía solo, todas sus parejas fracasaban por su carácter. Trabajador pero más casero de lo que habitual suelen ser los hombres. Prefería quedarse en casa centrado en los ordenadores que no salir a pubs, cómo muchos otros solían hacer.

Pero el sobre que el cartero le entrego le dejó helado y el pasado regresó a él de forma inesperada. Apenas podía creer lo que estaba leyendo:

Mi nombre es Sandra. Dudo que haya oído hablar de mí, al igual que yo de usted. Nunca he escrito carta alguna a alguien que para mí sea un desconocido, al no saber de su existencia. Como comprenderá, me resulta difícil, porque lo es, escoger las palabras adecuadas ante alguien que no conoces más que por lo poco que antaño me contaron.

Tengo muchas preguntas y dudas, tal vez muchos de esos “por qués” queden como preguntas sin respuestas. Pero a mis doce años, necesito saber que por lo menos he hecho el esfuerzo de intentarlo. Para ello, creo que primero usted debe conocerme a mí, saber de mí. O eso creo yo.

A través de estas líneas puede que descubra en mí una faceta que pueda resultarle singular e incluso peculiar, o tal vez me equivoque y simplemente me vea como la típica adolescente guiada por el misterio de escribir a alguien a quién no conoce; pero no es mi caso.

Mi madre que en paz descanse, me hubiera apoyado, tal vez, en esta difícil decisión de escribirle. Ahora mismo, estoy viviendo bajo el techo de mi madrina. Una buena mujer; mi tía. Es la que me ha apoyado a decidirme a escribir esta carta que pronto le será entregada a sus manos.

En estos momentos, por la ventana se oye el ruido de la lluvia caer sobre la repisa de la ventana, mientras intento escribir a una persona de la cual desconozco su nombre y de lo que es o ha sido su vida durante todo este tiempo. Cuando veo la lluvia caer, me recuerda en ocasiones a las lágrimas derramadas, ocultas por un velo que todos intentamos no enseñar al mundo exterior.

Si quiere ponerse en contacto conmigo, mi puerta está abierta a todos esos “porqués” de los que antes le he hablado. Ahora bien si no quiere contestar o saber de mí. Tan solo , no lo haga. Nadie está obligado a nada.

Me quedo con la conciencia tranquila, al saber que le transmito este mensaje. Haz lo que usted crea oportuno.

Atentamente.

Su hija.

Tenía una hija, de la cual no sabía de su existencia. Nadie, ni su madre se lo comunicó. Después de romper con una ex-novia del pasado el se marchó sin saber que esperaba un hijo. Nunca se lo dijo. Y ahora, aquella niña, creía que era él, su padre la que no quiso mantener el contacto ni saber de ella…Cuando en realidad desconocía de su existencia.

Con los puños cerrados, de una ira incontrolable. Hizo las maletas y cogió el primer avión, destino a donde se encontraba su hija. Era padre, sin saberlo. Tenía una hija.

-toc toc – la puerta se entreabrió

Una muchacha de pelo largo, ojos claros como los suyos le miró sin saber que deseaba aquel señor que en la puerta se había quedado, sin decir palabra

-¿Sandra?. – Pregunto nervioso

-¿Cómo sabe mi nombre?

-Soy tu padre. Recibí tu carta. Si no supiste de mí fue porque yo no supe de tu existencia. Tu madre nunca me contó que tuvimos una hija. Me lo escondió. Me negó el derecho a ser tu padre.

Sandra quedó muda ante la conversación y con una lágrima en los ojos, se echo a los brazos de su padre.

-Entremos en casa. Hay tanto de lo que revivir, tanto por conocer…

suenminoe

Me encanta escribir y sumergirme en mundos paralelos al nuestro. Recorrer el mundo a través de las palabras. Dejarse llevar por el fruto de la imaginación.