Lluvia, by Neus Sintes

Las lágrimas se mezclaron con la lluvia cuando ésta apareció. Desolada, sentada en un banco, Alicia esperaba con ansia el momento de reencontrarse con su amante. Pero éste no apareció.

Tenía que ser una calurosa tarde de verano y se convirtió en una tormenta de verano. Decaída, siguió llorando en aquel banco de madera, empapándose de lágrimas y de la propia lluvia.

Alicia, una chica inocente, ardía en su interior una sed de vengarse. Sabía que Douglas, no había ido a la cita, consciente de que había preferido la compañía de su mujer.

Se preguntó, que quién era ella para intervenir en una relación donde el, Douglas, era un hombre maduro y casado. Pero Douglas la deseaba por ser joven e inocente.

La inocencia aquel día desapareció de su forma de ser y pensar. Alicia aprendió una lección.

 

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