Atrás en el tiempo, by Neus Sintes

No se puede viajar atrás en el tiempo…o eso sabemos. Según la naturaleza a todos nos ha creado para poder nacer, crecer, reproducir y hasta finalmente hallar el camino a la luz. Dejar la tierra para reencontrarnos con un mundo mejor, aunque invisibles a los ojos de los demás, llamados mortales.

Nuestros protagonistas Edurne y Alexis hallaron la forma de volver atrás en el tiempo de la forma menos inesperada…

Edurne una chica joven de rasgos orientales, pasaba por una de esas malas rachas que se hayan en el camino. Estaba pasándolo mal, saliendo de un divorcio con el que fue su marido durante tres años. Su marido le ganaba de nueve años, pero eso nunca fue un obstáculo. Pero la convivencia fue la enemiga de que su matrimonio no durará más. Dejando una ansiedad y un sufrimiento constante que tenía que dedicar día tras día ya que se encontraba sola junto a su hija de tres años de edad.

Decidió animarse y después de unos meses transcurridos, se metió en un chat donde una chica la invitó a salir junto a otras amigas que también ella había conocido por el mismo chat. Edurne se animó y decidió apuntarse a la quedada.

Llegó a conocer a varias chicas con las que entabló amistad. Las quedadas estaban bien, pero hubo un momento en el que se sentía extraña…el tener que avisar si iba o no con su hija, ya que en el grupo nadie tenía hijos, excepto Nancy. Pero ella no tenía tantos inconvenientes, ya que o bien lo dejaba con su madre o con su ex-pareja.

Cierto día Nancy nos presentó  a un chico como su pareja actual. Ella que era de carácter entusiasta y algo alocada ya nos había hablado de él, de su forma de ser, de cómo era y de lo contenta que estaba y enamorada. Al conocerle no me extrañó en absoluto que estuviera loquita por él. Nancy era afortunada y yo estaba contenta por ella.

-Tic, Tac, Tic, Tac….El despertador estaba sonando estrepitosamente. Y varios mensajes en el móvil aparecieron ante mi vista aún nublada por el sueño.

Alexis y Nancy habían roto la relación. Mientras relataba en la cafetería el hecho de que ya no estaban juntos, unas palabras resonaron y quedaron grabadas en mi mente y fue en ese momento, inesperadamente, el mundo cambió.

“Yo soy así…yo en las relaciones tengo el carácter más de un hombre, que no de mujer. Ya que mi carácter es más frío y no podía seguir. Yo la Nancy, quería más libertad.”

Creía haber soñado o todavía estar en un sueño. Esas palabras dieron vueltas y vueltas durante toda la noche mientras yo Edurne dormía, sin saber que a la mañana siguiente me me hallaría un mundo distinto al que había conocido. O mejor dicho el mundo había dado un paso hacia atrás. Toqué mi barriga y noté que mi hija volvía a estar dentro de mí.

Me estaba volviendo loca o que me sucedía…Una llamada me hizo regresar a la realidad. Era Alexis, quien se hallaba igual que yo, desconcertado. Quedé con el debajo de la puerta de casa…tenía miedo de salir y no saber que encontrarme…

-Soy yo, Alexis,

-¿Eres tú, Alexis?, pregunte algo angustiada.

Con nerviosismo fui a la entrada, mire por la cerradura y entonces abrí la puerta y pude ver un mundo desierto con apenas unas pocas personas como yo y Alexis caminando por un mundo desconocido para todos nosotros.

-¿Que ha pasado?, pregunté con tantas dudas como todos los otros.

Un hombre anciano se acercó a nosotros y nos explicó que la noche anterior hubo un eclipse lunar en que en ese momento la luna se reencuentra con el sol y se fusionan. En ese momento, cuenta la historia que nunca sucede nada a no ser que el mundo da un paso hacia atrás si en ese momento, en ese instante alguien rompe una relación. Solo y únicamente en ese momento, que es muy difícil que suceda, existe una posibilidad, en que el mundo cambie.

Y así como nos relató la historia, Alexis y yo nos miramos…ambos pensábamos lo mismo. Nancy y Alexis rompieron en ese mismo instante…para bien o para mal. Ahora el mundo tenía menos habitantes, dejando a los que habían sufrido por amor en la tierra y a los demás…no se sabrá dónde ¿en otra dimensión o mundo paralelo? Por algo he aprendido es que el mundo es un misterio.

Alexis y yo nos miramos a los ojos y por instinto o por miedo al mundo que no sabíamos como sería nos dimos la mano y juntos nos adentramos a lo desconocido. Juntos logramos con el tiempo formar una especie de comunidad donde hombres y mujeres se fusionaban entre ellos. Donde no existía desamor ni odio. Simplemente amor.

De alguna manera nos fuimos conociendo más a fondo. Vivíamos cada uno en pequeñas casas donde éramos felices y donde concebir era el logro de la vida. Para que futuras generaciones hicieran lo mismo. Seguir nuestros pasos era lo mejor para la naturaleza del mundo.

-Ojala te hubiera conocido antes…dijo suspirando Alexis

-Me conoces ahora, le respondí. En este Nuevo Mundo.

Y mirándole a sus hermosos ojos nos besamos, enredándonos en las sabanas blancas de nuestro lecho, saboreando cada momento y cada ocasión para conservar la unión. Estábamos en deuda con la Madre Naturaleza, habíamos cambiado el ciclo de la vida, dando un paso hacia atrás.

Un Nuevo amanecer nos esperaba. Para bien o para mal. Pero estábamos juntos y eso era lo mas importante.

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