Cuatro sentidos, by Neus Sintes

Kaory se encontraba en el acantilado de una gran montaña. Se encontraba en un estado de pensamiento, controlado por la voluntad y meditando para eliminar cualquier tipo de ruido para fijar toda su atención en un objeto, en un punto. Mantenía una disciplina basada en los cuatro sentidos. Mientras  el viento aullaba a su alrededor, permanecía con los ojos cerrados.

El Templo Saylum pertenecía a una familia de monjes guerreros que tras generación en generación han ido enseñando a sus alumnos el arte de la lucha samurai y sus creencias. Pero solo algunos de ellos se transformaban o llegaban a poseer algún Don especial.

Kaory había sido adoptado por los monjes desde que todavía tenía apenas unas semanas de vida. Los monjes nunca supieron de la existencia de la madre o de alguien relacionada con su familia, lo encontraron delante de la puerta del Templo y nadie fue en su busca. Así que desde ese día Kaory se creció y se formó bajo el Templo Saylum.

A medida que el tiempo pasaba, Kaory fue creciendo hasta convertirse en el guerrero que desde pequeño le han enseñado a ser. Todos los que estaban estudiando y habían sido disciplinados con las enseñanzas de los monjes del Templo Saylum, esperaban con que con el tiempo les surgiera ese Don especial que muchos anhelaban.

Cuenta la leyenda que tan sólo un monje fue el único que pudo poseer uno de los dones más preciados por todos. El don del Guardián. Desde entonces ha habido otros dones y poderes pero nadie ha podido conseguir el del Guardián.

Este Don simboliza mucha dentro del Templo Saylum, ya que su significada como bien indica es el Guardián del Portal. Todo aquel que llegue a poseerlo tendrá acceso al Portal que conduce a los más recónditos lugares del Templo. Su misión es la de proteger el lugar.

A lo lejos se oyó la el aviso de la campana; todos debían ir a almorzar. Mientras Kaory bajaba de la montaña empezó a notar su cuerpo más relajado, como si hubiera meditado más de la cuenta. No le dio importancia, y bajo a almorzar junto a los demás.

Durante el almuerzo uno de los monjes mas ancianos empezó a cantar una oración en voz alta, alabando. Todos se giraron y anonadados no quitaban la mirada de Kaory. Kaory notó su presencia. Se preguntó que pasaba…

Se miró las manos y notó que su piel había palidecido y que de el surgía una luz resplandeciente. Sus ojos habían cambiado de color. Sobresaltado, pregunto que le pasaba

  • Que pasa, padre…
  • Hijo, has conseguido el Don del Guardián del Portal.

Celebraron todos los monjes y todos los alumnos una fiesta en nombre de Kaory el segundo guerrero de todas las generaciones que ha conseguido el poder que todos anhelaban…pero no todos estaban tan alegres…Osaky siempre había anhelado ese don.

Osaky había sido su compañero, su mejor amigo y siempre habia pensado en conseguir el ese Don.

¿No querría venganza, verdad? El que habia sido amigo, compañero, hasta un hermano para Kaory desde la infancia.

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