El y ella, by Neus Sintes

ÉL Y ELLA

Muchos no lo saben, pero a nuestro alrededor habitan personas de otros mundos, de otros lugares y costumbres lejanas. —Yo lo sé porque me he cruzado con una que, todavía en estos tiempos, posee la llave de mi corazón.

Hay historias en cada ciudad, en cada mente, en cada corazón. Estas es una de ellas.

Él

Existe una luz y un lado oscuro. Ella tenía todo lo que él buscaba de una mujer. Era ese ángel, escondido tras su piel, con labios de miel. Él siempre supo qué escoger y ser fiel a su compromiso, preso del sabor de la miel que le trajo un beso.

Ella

Conocerle fue un paso hacia el paraíso. Ella era una chica cualquiera, hasta que se le apareció, entre las sombras, un chico. Cuando le vio el corazón le dio un vuelco, se sintió atraída por él, por su hermosura varonil y su constitución delgada. Sus brazos alargados, le indicaron que se aproximara a él.

Por vez primera advirtió que no era un chico cualquiera, incluso en esos momentos sospechó de si realmente era mortal. Ella se dejó guiar por esos ojos pardos de mirada profunda. Dejándose llevar, se vio caminando lentamente hacia aquel chico que le susurraba, como si de una canción se tratara:

«Hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad… Tan alto como quieras volar».

Él

Él, incluso siendo ateo, le pidió a Dios un deseo. Ella era esa chica típica que tiene a quien quiere, pero que no quería ser como las demás. Solo quería a quien supiera amarla. Amarla de verdad.

Él sabía que no era nadie sin ella. Al igual que ella no era la misma cuando él no estaba a su lado. Un dúo formaban.

Ella

Ella, aquella chica que sí quería volar, tan lejos como me lo permitieran sus fuerzas… Como si de un sueño se tratara, pero la única verdad es que no se trataba de sueño alguno; era la realidad.

«Demasiado miedo hay, y difícil encontrar quién te sepa amar».

Presa de un amor incontrolado, su alma blanca se evaporó al primer mordisco. Este era el precio de quererle. Lo sabía, y sabía también que no había vuelta atrás; tampoco la deseaba.

No hay aviso. Cuando todo se complica uno se aplica.

Él y ella

Vueltas y vueltas dan por el mundo, cruzándose con la mirada, él y ella. Saboreando una libertad que les fue robada tiempo atrás. Un beso seguido de una caricia, palabras susurradas al oído transformadas en verdad; en sueños hechos realidad. Él y ella, recuperando el tiempo perdido.

Él

No rechaces al amor aunque éste proceda de un mundo, de una habitación, de unos hábitos que nos sean los tuyos. Pues siempre cabe la posibilidad de compartirlos. Siempre que ames a la persona con quien quieras estar, tendrás el coraje de enfrentar a cualquier demonio procedente del infierno.

«Hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad… Tan alto como quieras volar».

Ella

Soy tu Alma Blanca, no pertenezco a otro mundo que no sea el tuyo. Tuya soy; de nadie más puedo ni quiero ser. Mi mundo es tu mundo. Mi vida es contigo. Contigo es con quien quiero seguir volando, seguir soñando, seguir recorriendo lugares que solo nuestros ojos pueden ver. Recrear lo hermoso de nuestra relación y poder llegar a tener el poder de la “Eternidad” como algo hermoso y existencial.

Él y ella

Bebían de esa botella, su llamada «Felicidad». Él y ella frente a un espejo se juraron amor eterno. Difícil es encontrar quien te sepa amar de verdad.

Cada paso en falso te destroza el corazón… pensaba él, pero, después de esa primera vez, ella le hizo soñar con su eterna primavera; él creyó  volar.

Él y ella pasaron la noche entera conversando. Conectando.

Juntos vivieron en soledad. Juntos buscaron venganza por agravios pasados, borrando así sus viejas heridas. Juntos siguen ahora. Se quieren y se aman como el primer día en que se conocieron.

Afortunadamente, tengo que decir que la chica de la que estoy hablando soy yo.

Él

Quiero dar vueltas. Girar y girar sin marearme. Poder caerme con la seguridad de que unos brazos me van a sujetar; que esos brazos sean los tuyos, mi amor. Poder respirar el aire que es también el tuyo. Anhelar las cosas bonitas que tiene la vida. ¿Y de qué mejor manera, que disfrutarlas contigo? La llama de la Eternidad me has dado.  El fuego caliente, arde en tus besos. Me siento seguro a tu lado. Por eso quiero seguir volando a tu lado.

«Hoy me vienes a buscar. Yo te alejaré de la realidad… Tan alto como quieras volar».

Yo

Cierro los ojos para poder sentir el amor que me llena los pulmones de aire; de bienestar. Afortunada de encontrarte; de encontrarnos… pero ¿quién encontró primero a quién? No tiene la menor importancia. Pero sí la tiene el hecho de que estoy junto a un hombre que me quiere, que me ama y lo más importante; se preocupa por mi ser, por mi ego, de ese yo que estaba enterrado en un vacío profundo del cual me salvaste.

Soy tu Alma Blanca y de tu copa quiero beber.

Tu Alma Blanca quiere ser para siempre, amor.

Soy tu Alma Blanca, la vida que me volviste a dar.

Tu Alma Blanca, la que siempre estará a tu lado.

 

 

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