Soy tu sombra, by Neus Sintes

La mayoría de las veces hemos relacionado al gato negro como un mal presagio de mala suerte…¿pero es así realmente, o tan sólo fruto de nuestra imaginación o de lo que nos han hecho creer?.

Yo soy tu sombra, tu sombra oscura de mirada fugaz y brillante…Soy del color de la noche y sólo de mí puedes ver mis ojos. Unos ojos que en algunas personas doy miedo y en otras, misterio. En tí mi tierna niña, apenas desde lo lejos puedes percibir un destello; son mis ojos que te siguen y te vigilan cuando te sientes sola. Sé que sientes mi presenci y me ves. Aunque sólo sea un destello tienes curiosidad de saber quién soy o qué és aquéllo brillante en la noche oscura…

Tanya!, le llama su padre enojado. Ya es hora de irse a la cama. Anda!, entra en la casa. Empieza a refrescar.

Tanya vivía con su padre en una casa de campo y lo que más le gustaba era recoger las flores silvestes de diversos colores y llenarlas en jarrones por toda la cabaña. Rasgos que heredó de su madre antes que ésta falleciera al nacer Tanya por complicaciones en el parto. Tanya nunca conoció a su madre y se crío con su padre quien tuvo que trabajar muy duro para sonsacar adelante a su hija. Tanya a sus 10 años tuvo que aprender por sí sola cosas que su padre no podía o no sabía enseñarle. De esta forma se independizó muy rápido a pesar de tener 10 años, sabía cuidar de sí misma, aunque el cariño de su padre era lo único que tenía y lo mucho que le gustaba cuando por las noches después de la cena, la acostaba y le contaba aquéllas anécdotas de cuándo el era joven y también las historias de animales. Eran sus historias preferidas.

Siempre había vivido con su padre en el campo e iba en autobús al colegio del pueblo que tenían más cercano.

Tanya fue creciendo y madurando y conociendo el dolor y el desengaño de los supuestamente novios que parecían quererla en un principio pero al final terminaba la relación. Su sufrimiento por no poder compartir con nadie excepto con sus amigas las desilusiones de chicas adolescentes, necesitaba algo más…necesitaba a su madre. Veia como su padre envejecía y como éste el trabajo en el campo le faatigaba de cada día más.

– Papá, estoy cansada de muchas cosas pero una de ellas es verte de esta manera…No puede seguir así. El trabajo en el campo es muy duro y pesado y tu ya no puedes con ello…

– Tanya, de algo hemos de vivir…, le contesto su padre. Estas a punto de terminar tus estudios.

– Sí, y estoy en ello para luego ponerme a enocntrar un empleo en el pueblo y tú podrás descansar. Insisto, papá, le dijo ésta preocupada

– Tanya he crecido en el campo y seguiré en él… Aún tengo algo de fuerzas le mintió éste para que no se preocupara su hija.

– Descansa por hoy, vale…Hazlo por mi.

Fue una larga noche, un vendaval empezó a embestirlo todo. Lor árboles empezaron a amoverse sin parar, las hojas eran como si bailararan sin ton ni son…Tanya se cubrió con el edredón, tenía miedo. Le asustaba el ruido del viento, hasta que vió una silueta, una sombra en su ventana…era oscura y no podia verla con claridad, solo un brillo, un destello. El mismo destello que cada noche veía sin saber qué era. Se irguió para verlo mejor y casí gritó. Un gato negro la observaba con una mirada brillante.

El destello de cada noche haabía sido un gato…pero porque nunca haabía aparecido, más que esa precisa noche. Habría lentamente la ventana, con temor. El gato hizo ademán de entrar pero se detuvo, observó a la luna por un instante como si le diera su aprobación y se deslizo entre las sábanas observando a Tanya.

Tanya procuró no moverse, no sabía las intenciones del gato pero su instiinto le hizo abrir la ventana…¿porqué?. Había algo más, lo sabia, ¿el qué?

A la mañana siguiente el gato había desapaarecido. No estaba. El viento había amainado. Y Tanya fue a la habitación de su padre. Este todavia dormia…estraño. Era el que se levantaba primero para organizar las cosas. Tanya fue a despertarlo y su mano estaba fría como el hielo.

– silencio –

– Sollozos en una desierta habitación cuya única persona lloraba por su padre era Tanya.

A partir de entonces cada día y cada noche su sombra era ese gato extraño per o su única compañia en al casa. Al principio le echaba la culpa al gato por no avisarla por aparecer justamente la noche en que su padre había falleceido. Pero a medida que pasaron los días se fue dando cuenta que no valía la pena. Desde entonces Black ha sido y es su única compañia, su sombra, pero una sombra buena que la guia y la protege de día y de noche.

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